Lo que los químicos sencillamente denominan con el signo O2, es nada menos que el origen de nuestra vida: la condición para que puedan originarse células y organismos complejos.
Especialmente en enfermedades relacionadas con problemas de circulación, la ozonoterapia ha dado buenos resultados, consiguiendo mejorar la oxigenación de forma duradera. También está indicada como método preventivo para aumentar la vitalidad en general.